HISTORIA Y
DESCENDENCIA
El principio de la historia azteca se topa con la de los
chichimecas (raza de perros), una tribu cazadora y recolectora.
En época de guerra los chichimecas tuvieron grandes
bajas, por lo que contrataron a otros grupos de chichimecas para que
defendieran sus fronteras. Uno de esos grupos eran los aztecas. Los aztecas
fueron figurando cada vez más en la ciudad, iban apoderándose de ella,
aprendiendo sus costumbres e idioma. Cuando éstos habían dominado gran parte
del valle de México, justificaron su deidad inventando leyendas que hablaban de
que ellos eran una nación escogida. Su dios Huitzilopochtli les pidió que
construyesen un templo en su honor donde encuentren un águila posada sobre un
nopal devorando a una serpiente. Al final ahí terminó construyéndose
Tenochtitlan (año 1345).
Fueron pasando los años y la por el año 1376 Tenochtitlan
ya se sentía fuerte como para instaurar una monarquía. Se dividió en cuatro
secciones, las nauhcampa, que se referían a la direcciones del viento, cada una
cobijaba a diversos gobernantes y sacerdotes. Por ese tiempo los aztecas
seguían trabajando como mercenarios así que tenían rutas hacia el lago que
comunicaba con su clientela.
Tenochtitlán ya tenía unos 300.000 habitantes,
la monarquía azteca iba creciendo, apoderándose de cada
vez más terrenos, durante el mando de Acamapichtli (1376 - 1391), el primer soberano azteca, lograron
dominar casi todo el valle de México.
Luego, con el cuarto rey, Itzcóatl (1427 – 1440), los
aztecas se hicieron aliados de Texcoco y derrotaron juntos a los tapanecas,
gran triunfo para la expansión mexica. Después de esta victoria, junto con
Texcoco y Tlacopán, crearon una “triple alianza” que dividió el valle de México
en tres zonas.
SACRIFICIOS HUMANOS
A DEIDADES
Con cada lucha los aztecas hacían sacrificios humanos en
honor a las deidades, para ello ocupaban a sus prisioneros de guerra. Cuando
había poca densidad de víctimas, ponían a cabo las guerras floridas, que tenían
como fin poder tener prisioneros para sacrificar.
A todos ellos se les
sacrificaban de diferentes formas. A algunos se les tendía sobre una piedra,
donde cuatro sacerdotes lo tomaban y se les enterraba un cuchillo en el pecho
para poder sacarles el corazón, que era símbolo de un mensaje vital enviado al
sol. Otros también eran decapitados, ahogados, quemados, desollados o sometidos
al sacrificio gladiatorio; esto dependía de qué forma murieron o a hacia qué
dios iba dirigido el sacrificio.
DIOSES
Quetzalcóatl: la serpiente
emplumada, divinidad del viento, de la vida, de la mañana, del planeta venus,
dios de los mellizos. Creador de los hombres, inventor de los autosacrificios,
le enseñó a la humanidad a sobrevivir.
Tezcatlipoca: relacionado con
las estrellas y la luna. Inventó el fuego. Protector de guerreros jóvenes.
Xipe-Tótec: Dios de la
primavera y de los joyeros.
Huitzilopochtli: El colibrí
zurdo.
El sol: también llamado Tonatiuh.
Huechuetéotl: el dios viejo
AZTECAS Y ESPAÑOLES
En el reinado de Moktezuma II, corría la leyenda que
volvería pronto Quetzalcóatl, por lo que por esa fecha el emperador sacrificó a
mucha gente.
Y así, cuando llegaron los españoles, Moktezuma II creyó
que era el regreso de su deidad junto con sus seguidores.
EL CALPULLI
Un calpulli “casa grande” es un lugar donde se reunían
todas las personas que creían tener en común el haber descendido del mismo ser
mitológico. Dentro de él había una unidad religiosa y militar, todos adoraban
al mismo dios y combatían en un mismo grupo, el líder de este clan era el denominado
calpullec. Habían 20 calpulli en Tenochtitlan, algunos de aztecas de sangre y
otros de viajeros que se asentaron en Tenochtitlan.
JERARQUÍA AZTECA
En el siglo XVI, en jerarquía, la persona que más poder
tenía era el emperador, se reconocía como el padre y madre de los aztecas, por
lo que era el obligado a tener que darle tierras y comida. Poseía poder
absoluto y se consideraba ser una encarnación de Dios.
Cuando moría un emperador, se juntaban todos los
senadores y viejos de Tenochtitlan y a voz viva entre todos elegían a una
persona debido a sus cualidades, válido era que fuese culta, que hable bien,
que fuera bueno en la guerra, que fuese hombre y que sea amoroso con la gente.
A este no se le elegía por votación, simplemente se conversaba a viva voz y se
terminaba eligiendo.
Bajo el nivel del emperador vienen los nobles, cuyos
orígenes venían desde que los aztecas asumieron su vínculo con los Toltecas. La
familia que podría demostrar que era noble, adquiría una nobleza heredable. Sin
embargo, después de las conquistas aztecas, la nobleza también se pudo adquirir
con mérito. Los guerreros eran retirados si fracasaban en varios combates sin
apresar a algún enemigo y debían volver a su calpulli a hacer tareas menores.
Pero la gente distinguida en guerra era proclamada noble, se le forraba con
piel de jaguar y se le recompensaba con la evasión de tributos, mujeres,
esclavos y regalos. Estos eran los llamados tecuhtli. Los tecuhtli a pesar de
haberse ganado la nobleza, no se la heredaban a sus hijos, los pilli, ellos
debían ganársela sobresaliendo entre los de su misma generación. Para esto, los
pillis eran asignados a el calmenac, una escuela para nobles, donde se les
enseñaba para después el emperador poder seleccionar gente de ahí y así poder
asignarle cargos importantes.
La nobleza no era un estamento cerrado, con esfuerzo se
podía entrar a ella.
Después de los nobles estaban los macehualli, hombres que
eran dedicados a la orfebrería (tratado de metales preciosos), a la artesanía o
al cultivo de tierras comunitarias. Sin embargo todos estos oficios no estaban
al mismo nivel.
Y es así que los macehualli se dividen en otros 2 grupos,
uno que correspondía a los orfebres y artesanos, los cuales se les valoraba
debido a que la gente creía que su arte venía de los dones inculcados por Quetzalcóatl,
lo que hacía que su trabajo fuese bien pagado, a parte de tener ciertos
beneficios como la evasión de tributos y la posibilidad de decidir si ir al
servicio militar.
Luego, los campesinos, encargados de las tierras
comunitarias eran los menos agraciados, pagaban tributos, tenían obligación de
ir a las funciones militares y debían cultivar parcelas para el monarca y demás
funcionarios.
Un nivel más bajo en jerarquía que los macehualli estaban
los capuleque, que tenían dos posibilidades, ascender de jerarquía destacándose
en la guerra u en alguna otra cosa siguiendo las reglas que explicamos
anteriormente, o descender de jerarquía haciéndose esclavo mediante un contrato
con una persona importante. Los esclavos recibían un trato muy digno, de hecho
se les prohibía a sus dueños maltratársele, no podían venderlos sin su
consentimiento e incluso podían dormir con su familia.
Luego de los capuleque, venían los mayeques, que eran los
ex dueños de tierras que durante su repartición se las quitaron para poder
premiar a un destacado guerrero. Estos destacados guerreros los podían mandar a
que le rindieran un porcentaje como tributo de sus cosechas.
Los mayeques no eran hombres libres, no eran ciudadanos y
no pagaban impuestos, solo tenían la obligación de integrarse al servicio
militar si así se quisiese.
Por fin llegando al último nivel jerárquico, están los
esclavos o tlacotli.
Eran niños o mujeres apresados en guerras de conquista ya
los hombres eran sacrificados. Sin embargo también pertenecía a este grupo la gente
que se vendió a la esclavitud a cambio de pagar alguna deuda. También eran
delincuentes o traidores a los que su delito no correspondió a una pena de
muerte.
Los esclavos podían tener familia y vivir junto a ella,
incluso podían un esclavo ellos también y estaba prohibido vendérsele sin su
consentimiento.
Se podía salir de la esclavitud. Los hijos de esclavos
nacían libres.
También cabe destacar la vida de un anciano azteca
promedio. Los ancianos tenían una vida
relajada y tranquila disfrutando del respeto y cariño de todos. Tenían
permitido embriagarse en público y el calpulli les daba vestimenta. Eran una
gran fuente de consejos.
EL MERCADO
Los aztecas recibían en su mercado los tributos de sus
aldeas conquistadas, de aquí el emperador sacaba un porcentaje para repartirlo
entre todos.
En el mercado se utilizaban semillas de cacao como
dinero.
Existía un impuesto por vender en el mercado, por lo que
si se vendía fuera de este para evadirlo, se era multado por uno de los
fiscalizadores.
El mercado más importante era el de Tlatelolco con unas
60.000 ánimas diarias.
Del mercado azteca surgieron grupos específicos, de los
cuales podemos destacar a los pochtecas, que eran importadores de artículos de
lujo. Éstos tenían permisos diferentes e incluso superiores a los nobles y a el
resto de la sociedad mexica. Éstos se rapaban la cabeza y se la deformaban para
lucir su calidad superior. Dentro de sus beneficios estaban los derechos de poder
hablar con el emperador y poseer el derecho de poder sacrificar esclavos. Este
trato diferencial viene principalmente de que tenían una función como espías de
guerra ya que viajaban constantemente y estaban al tanto de todo, por lo que
proveían de buenos datos tácticos al imperio. Su asentación en terreno azteca
proviene desde antes que se formara Tenochtitlan, eran mercantes que se
establecieron en Tenochtitlan pagando parte de sus productos por protección.
Tanto era su nivel social que incluso los nobles le tenían envidia, haciendo
que se les obligara a deambular por la ciudad solo de noche e intentar no
ostentar mucho su éxito.
LA GUERRA
Normalmente todo ataque azteca
era recomendado anteriormente por un pochteca. Los aztecas atacaban por
sorpresa, gritando alentados por pitos y flechas mientras se acercaban al campo
de batalla. Cuando ganaban ataban a todo rehén, evitando así que se escaparan.
Luego incendiaban el templo principal del pueblo como símbolo de oda al dios Huitzilopochtli.
Los guerreros de mayor nivel usaban un atuendo más ostentoso y dejaban de
cultivar la tierra, en cambio, vivían en una mansión y eran considerados
hombres ricos.
La expansión de la sociedad
mexica obedecía a dos necesidades Fundamentales: tomar prisioneros para
sacrificarlos, y adquirir Bienes que no podían obtener o producir en
Tenochtitlán. Gran Parte de los tributos consistían en materia primas que
nutrían las Artesanías locales.
LA MUERTE
La muerte en guerra era
relacionada con ascender hasta el sol, donde vivirían eternamente como un
colibrí, recibiendo apoyo del dios y regalos, joyas, mantas y esclavos. Los
cadáveres de los difuntos eran cremados o enterrados según su muerte. También
los enterraban a veces junto a personas importantes para el difunto.
También los aztecas tenían
sentido de el infierno.
Los aztecas relacionaban a las
enfermedades con la acción de la brujería, por lo que el encargado de sanarlas
era un hechicero, que las trataba con hierbas medicinales, sangrías y baños.
LA HISTORIA QUE CUENTAN LOS AZTECAS
Decían que numerosas veces los
dioses quisieron crear y conducir una raza humana, pero debido a la mala
reacción humana, terminaron aburriéndose y destruían constantemente lo que ellos
mismos lo que habían creado. Los dioses vivieron cuatro fracasos en el intento
de crear al ser humano. El primero fue Tezcatlipoca, el sol tigre, luego
Quetzacóatl, el sol viento, luego Tlátoc, el sol de la lluvia, luego
Chalchiuhtlicue, el sol del agua, luego nuevamente Quetzacóatl con ayuda de
Chihuacóatl, la mujer serpiente, la cual moldeó esta vez el género humano. Este
fue el cuarto intento, dos dioses se arrojaron al fuego para dar vida al sol y
la luna y se creó por fin la humanidad nátuatl, los aztecas. Quetzacóatl les
regalo a ellos maíz y la sabiduría, la cual les ayudó a que su destino no
terminase igual que a las antiguas humanidades. Tezcatlipoca, por su parte, les
regaló el fuego. Desde ahí que los aztecas en gesto de gratitud les hacen tributos
a sus dioses creadores, ya que así supuestamente le estarían devolviendo a los
dioses la sangre que les fue prestada.
TECNOLOGÍA
Los aztecas no tenían cálculos
tan complejos como los mayas, de hecho desconocían el 0.
Aún así, dentro de sus
limitaciones poseían un calendario solar de 365 días y uno ritual de 260 días. Éstos
habían inventado una simbología especial para cada día, representada al igual
que su escritura, con símbolos. En el calendario solar había un lapso de 5 días
que eran considerados nefastos donde los aztecas ayunaban y se lamentaban por
una inminente catástrofe.
EDUCACIÓN Y CULTURA
Los niños aztecas a los 6 años
ya empezaban con su aprendizaje para la guerra. A los 15 años ingresaban a las
escuelas especializadas: el calmenac y el telpochcalli, donde iniciaban las
carreras sacerdotales y militares. Los alumnos más destacados eran designados a
cargos de administración imperial.
A los 20 años ya podían
casarse, se les analizaba el horóscopo y se fijaba fecha. La boda se realizaba
al atardecer, en casa del novio, lugar donde también recibirían los regalos.
ARTESANÍA
Los aztecas esculpían diverso tipo de artesanía, siendo
en mayor parte una representación de sus deidades. Para esto tallaban formas
demoniacas en materiales como la piedra o la madera. El diseño macabro de sus
obras se debía a su belicosidad, la cual demostraban en sus actuaciones.
Por otra parte, el desarrollo metalúrgico azteca era
pobre, la mayoría de su metalurgia era importada, salvo pocas piezas que se
encontraban enterradas junto a difuntos. La poca metalurgia encontrada sin duda
era confeccionada por delicados orfebres mesoamericanos.
ESCRITURA
Los aztecas dejaron a merced de la historia diverso tipo
de códices. Estos eran confeccionados en corteza de amate, un árbol que crecía
en zonas cálidas , por lo que debían importarlo. La corteza de este árbol se
cubría con algodón para así dejarlo de un tono blanquecino.
Los aztecas escribían usando figuras y signos numerales.
Los signos correspondían a la idea que se quería plantear, por lo que hasta una
persona que no supiera leer podría darse una idea. Sin embargo conforme pasó el
tiempo se fue complejizando más su escritura hasta poderse leer solo por
personas que conocían la simbología, que eran normalmente sacerdotes.