domingo, 10 de abril de 2016

Civilizaciones Prehispánicas de América: Los aztecas. Resumen presuroso

Esta es la primera redacción apresurada que he hecho, en tanto me excuso por mis frecuentes reiteraciones y desaciertos gramaticales. 

HISTORIA Y DESCENDENCIA 
El principio de la historia azteca se topa con la de los chichimecas (raza de perros), una tribu cazadora y recolectora.
En época de guerra los chichimecas tuvieron grandes bajas, por lo que contrataron a otros grupos de chichimecas para que defendieran sus fronteras. Uno de esos grupos eran los aztecas. Los aztecas fueron figurando cada vez más en la ciudad, iban apoderándose de ella, aprendiendo sus costumbres e idioma. Cuando éstos habían dominado gran parte del valle de México, justificaron su deidad inventando leyendas que hablaban de que ellos eran una nación escogida. Su dios Huitzilopochtli les pidió que construyesen un templo en su honor donde encuentren un águila posada sobre un nopal devorando a una serpiente. Al final ahí terminó construyéndose Tenochtitlan (año 1345).
Fueron pasando los años y la por el año 1376 Tenochtitlan ya se sentía fuerte como para instaurar una monarquía. Se dividió en cuatro secciones, las nauhcampa, que se referían a la direcciones del viento, cada una cobijaba a diversos gobernantes y sacerdotes. Por ese tiempo los aztecas seguían trabajando como mercenarios así que tenían rutas hacia el lago que comunicaba con su clientela.

Tenochtitlán ya tenía unos 300.000 habitantes,
la monarquía azteca iba creciendo, apoderándose de cada vez más terrenos, durante el mando de Acamapichtli (1376 -  1391), el primer soberano azteca, lograron dominar casi todo el valle de México.
Luego, con el cuarto rey, Itzcóatl (1427 – 1440), los aztecas se hicieron aliados de Texcoco y derrotaron juntos a los tapanecas, gran triunfo para la expansión mexica. Después de esta victoria, junto con Texcoco y Tlacopán, crearon una “triple alianza” que dividió el valle de México en tres zonas.

SACRIFICIOS HUMANOS A DEIDADES
Con cada lucha los aztecas hacían sacrificios humanos en honor a las deidades, para ello ocupaban a sus prisioneros de guerra. Cuando había poca densidad de víctimas, ponían a cabo las guerras floridas, que tenían como fin poder tener prisioneros para sacrificar.
A todos ellos se les sacrificaban de diferentes formas. A algunos se les tendía sobre una piedra, donde cuatro sacerdotes lo tomaban y se les enterraba un cuchillo en el pecho para poder sacarles el corazón, que era símbolo de un mensaje vital enviado al sol. Otros también eran decapitados, ahogados, quemados, desollados o sometidos al sacrificio gladiatorio; esto dependía de qué forma murieron o a hacia qué dios iba dirigido el sacrificio.

DIOSES 
Quetzalcóatl: la serpiente emplumada, divinidad del viento, de la vida, de la mañana, del planeta venus, dios de los mellizos. Creador de los hombres, inventor de los autosacrificios, le enseñó a la humanidad a sobrevivir.
Tezcatlipoca: relacionado con las estrellas y la luna. Inventó el fuego. Protector de guerreros jóvenes.
Xipe-Tótec: Dios de la primavera y de los joyeros.
Huitzilopochtli: El colibrí zurdo.
El sol: también llamado Tonatiuh.
Huechuetéotl: el dios viejo

AZTECAS Y ESPAÑOLES
En el reinado de Moktezuma II, corría la leyenda que volvería pronto Quetzalcóatl, por lo que por esa fecha el emperador sacrificó a mucha gente.
Y así, cuando llegaron los españoles, Moktezuma II creyó que era el regreso de su deidad junto con sus seguidores.

EL CALPULLI
Un calpulli “casa grande” es un lugar donde se reunían todas las personas que creían tener en común el haber descendido del mismo ser mitológico. Dentro de él había una unidad religiosa y militar, todos adoraban al mismo dios y combatían en un mismo grupo, el líder de este clan era el denominado calpullec. Habían 20 calpulli en Tenochtitlan, algunos de aztecas de sangre y otros de viajeros que se asentaron en Tenochtitlan.

JERARQUÍA AZTECA
En el siglo XVI, en jerarquía, la persona que más poder tenía era el emperador, se reconocía como el padre y madre de los aztecas, por lo que era el obligado a tener que darle tierras y comida. Poseía poder absoluto y se consideraba ser una encarnación de Dios.
Cuando moría un emperador, se juntaban todos los senadores y viejos de Tenochtitlan y a voz viva entre todos elegían a una persona debido a sus cualidades, válido era que fuese culta, que hable bien, que fuera bueno en la guerra, que fuese hombre y que sea amoroso con la gente. A este no se le elegía por votación, simplemente se conversaba a viva voz y se terminaba eligiendo.

Bajo el nivel del emperador vienen los nobles, cuyos orígenes venían desde que los aztecas asumieron su vínculo con los Toltecas. La familia que podría demostrar que era noble, adquiría una nobleza heredable. Sin embargo, después de las conquistas aztecas, la nobleza también se pudo adquirir con mérito. Los guerreros eran retirados si fracasaban en varios combates sin apresar a algún enemigo y debían volver a su calpulli a hacer tareas menores. Pero la gente distinguida en guerra era proclamada noble, se le forraba con piel de jaguar y se le recompensaba con la evasión de tributos, mujeres, esclavos y regalos. Estos eran los llamados tecuhtli. Los tecuhtli a pesar de haberse ganado la nobleza, no se la heredaban a sus hijos, los pilli, ellos debían ganársela sobresaliendo entre los de su misma generación. Para esto, los pillis eran asignados a el calmenac, una escuela para nobles, donde se les enseñaba para después el emperador poder seleccionar gente de ahí y así poder asignarle cargos importantes.
La nobleza no era un estamento cerrado, con esfuerzo se podía entrar a ella.

Después de los nobles estaban los macehualli, hombres que eran dedicados a la orfebrería (tratado de metales preciosos), a la artesanía o al cultivo de tierras comunitarias. Sin embargo todos estos oficios no estaban al mismo nivel.
Y es así que los macehualli se dividen en otros 2 grupos, uno que correspondía a los orfebres y artesanos, los cuales se les valoraba debido a que la gente creía que su arte venía de los dones inculcados por Quetzalcóatl, lo que hacía que su trabajo fuese bien pagado, a parte de tener ciertos beneficios como la evasión de tributos y la posibilidad de decidir si ir al servicio militar.
Luego, los campesinos, encargados de las tierras comunitarias eran los menos agraciados, pagaban tributos, tenían obligación de ir a las funciones militares y debían cultivar parcelas para el monarca y demás funcionarios.

Un nivel más bajo en jerarquía que los macehualli estaban los capuleque, que tenían dos posibilidades, ascender de jerarquía destacándose en la guerra u en alguna otra cosa siguiendo las reglas que explicamos anteriormente, o descender de jerarquía haciéndose esclavo mediante un contrato con una persona importante. Los esclavos recibían un trato muy digno, de hecho se les prohibía a sus dueños maltratársele, no podían venderlos sin su consentimiento e incluso podían dormir con su familia.

Luego de los capuleque, venían los mayeques, que eran los ex dueños de tierras que durante su repartición se las quitaron para poder premiar a un destacado guerrero. Estos destacados guerreros los podían mandar a que le rindieran un porcentaje como tributo de sus cosechas.
Los mayeques no eran hombres libres, no eran ciudadanos y no pagaban impuestos, solo tenían la obligación de integrarse al servicio militar si así se quisiese.

Por fin llegando al último nivel jerárquico, están los esclavos o tlacotli.
Eran niños o mujeres apresados en guerras de conquista ya los hombres eran sacrificados. Sin embargo también pertenecía a este grupo la gente que se vendió a la esclavitud a cambio de pagar alguna deuda. También eran delincuentes o traidores a los que su delito no correspondió a una pena de muerte.
Los esclavos podían tener familia y vivir junto a ella, incluso podían un esclavo ellos también y estaba prohibido vendérsele sin su consentimiento.
Se podía salir de la esclavitud. Los hijos de esclavos nacían libres.

También cabe destacar la vida de un anciano azteca promedio. Los ancianos tenían una vida relajada y tranquila disfrutando del respeto y cariño de todos. Tenían permitido embriagarse en público y el calpulli les daba vestimenta. Eran una gran fuente de consejos.


EL MERCADO 
Los aztecas recibían en su mercado los tributos de sus aldeas conquistadas, de aquí el emperador sacaba un porcentaje para repartirlo entre todos.
En el mercado se utilizaban semillas de cacao como dinero.
Existía un impuesto por vender en el mercado, por lo que si se vendía fuera de este para evadirlo, se era multado por uno de los fiscalizadores.
El mercado más importante era el de Tlatelolco con unas 60.000 ánimas diarias.

Del mercado azteca surgieron grupos específicos, de los cuales podemos destacar a los pochtecas, que eran importadores de artículos de lujo. Éstos tenían permisos diferentes e incluso superiores a los nobles y a el resto de la sociedad mexica. Éstos se rapaban la cabeza y se la deformaban para lucir su calidad superior. Dentro de sus beneficios estaban los derechos de poder hablar con el emperador y poseer el derecho de poder sacrificar esclavos. Este trato diferencial viene principalmente de que tenían una función como espías de guerra ya que viajaban constantemente y estaban al tanto de todo, por lo que proveían de buenos datos tácticos al imperio. Su asentación en terreno azteca proviene desde antes que se formara Tenochtitlan, eran mercantes que se establecieron en Tenochtitlan pagando parte de sus productos por protección. Tanto era su nivel social que incluso los nobles le tenían envidia, haciendo que se les obligara a deambular por la ciudad solo de noche e intentar no ostentar mucho su éxito.

 LA GUERRA
Normalmente todo ataque azteca era recomendado anteriormente por un pochteca. Los aztecas atacaban por sorpresa, gritando alentados por pitos y flechas mientras se acercaban al campo de batalla. Cuando ganaban ataban a todo rehén, evitando así que se escaparan. Luego incendiaban el templo principal del pueblo como símbolo de oda al dios Huitzilopochtli. Los guerreros de mayor nivel usaban un atuendo más ostentoso y dejaban de cultivar la tierra, en cambio, vivían en una mansión y eran considerados hombres ricos.
La expansión de la sociedad mexica obedecía a dos necesidades Fundamentales: tomar prisioneros para sacrificarlos, y adquirir Bienes que no podían obtener o producir en Tenochtitlán. Gran Parte de los tributos consistían en materia primas que nutrían las Artesanías locales.

LA MUERTE 
La muerte en guerra era relacionada con ascender hasta el sol, donde vivirían eternamente como un colibrí, recibiendo apoyo del dios y regalos, joyas, mantas y esclavos. Los cadáveres de los difuntos eran cremados o enterrados según su muerte. También los enterraban a veces junto a personas importantes para el difunto.
También los aztecas tenían sentido de el infierno.

Los aztecas relacionaban a las enfermedades con la acción de la brujería, por lo que el encargado de sanarlas era un hechicero, que las trataba con hierbas medicinales, sangrías y baños.

LA HISTORIA QUE CUENTAN LOS AZTECAS
Decían que numerosas veces los dioses quisieron crear y conducir una raza humana, pero debido a la mala reacción humana, terminaron aburriéndose y destruían constantemente lo que ellos mismos lo que habían creado. Los dioses vivieron cuatro fracasos en el intento de crear al ser humano. El primero fue Tezcatlipoca, el sol tigre, luego Quetzacóatl, el sol viento, luego Tlátoc, el sol de la lluvia, luego Chalchiuhtlicue, el sol del agua, luego nuevamente Quetzacóatl con ayuda de Chihuacóatl, la mujer serpiente, la cual moldeó esta vez el género humano. Este fue el cuarto intento, dos dioses se arrojaron al fuego para dar vida al sol y la luna y se creó por fin la humanidad nátuatl, los aztecas. Quetzacóatl les regalo a ellos maíz y la sabiduría, la cual les ayudó a que su destino no terminase igual que a las antiguas humanidades. Tezcatlipoca, por su parte, les regaló el fuego. Desde ahí que los aztecas en gesto de gratitud les hacen tributos a sus dioses creadores, ya que así supuestamente le estarían devolviendo a los dioses la sangre que les fue prestada.

TECNOLOGÍA 
Los aztecas no tenían cálculos tan complejos como los mayas, de hecho desconocían el 0.
Aún así, dentro de sus limitaciones poseían un calendario solar de 365 días y uno ritual de 260 días. Éstos habían inventado una simbología especial para cada día, representada al igual que su escritura, con símbolos. En el calendario solar había un lapso de 5 días que eran considerados nefastos donde los aztecas ayunaban y se lamentaban por una inminente catástrofe.

EDUCACIÓN Y CULTURA 
Los niños aztecas a los 6 años ya empezaban con su aprendizaje para la guerra. A los 15 años ingresaban a las escuelas especializadas: el calmenac y el telpochcalli, donde iniciaban las carreras sacerdotales y militares. Los alumnos más destacados eran designados a cargos de administración imperial.
A los 20 años ya podían casarse, se les analizaba el horóscopo y se fijaba fecha. La boda se realizaba al atardecer, en casa del novio, lugar donde también recibirían los regalos.

ARTESANÍA 
Los aztecas esculpían diverso tipo de artesanía, siendo en mayor parte una representación de sus deidades. Para esto tallaban formas demoniacas en materiales como la piedra o la madera. El diseño macabro de sus obras se debía a su belicosidad, la cual demostraban en sus actuaciones.
Por otra parte, el desarrollo metalúrgico azteca era pobre, la mayoría de su metalurgia era importada, salvo pocas piezas que se encontraban enterradas junto a difuntos. La poca metalurgia encontrada sin duda era confeccionada por delicados orfebres mesoamericanos.

ESCRITURA 
Los aztecas dejaron a merced de la historia diverso tipo de códices. Estos eran confeccionados en corteza de amate, un árbol que crecía en zonas cálidas , por lo que debían importarlo. La corteza de este árbol se cubría con algodón para así dejarlo de un tono blanquecino.
Los aztecas escribían usando figuras y signos numerales. Los signos correspondían a la idea que se quería plantear, por lo que hasta una persona que no supiera leer podría darse una idea. Sin embargo conforme pasó el tiempo se fue complejizando más su escritura hasta poderse leer solo por personas que conocían la simbología, que eran normalmente sacerdotes.






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